El mayor éxito de las comunidades imaginadas
02 may 2010
Hace algunos meses david de Ugarte nos hablo de Comunidad e identidad y porque no hay comunidad sin identidad, me interesa en especial para este post destacar que entre las cosas que llevaron a david a escribir ese post fue el rechazo espontáneo al concepto mismo de identidad y es que al igual que con la identidad recientemente en reacción al post iconoclastia y nacionalismo vimos rechazos igualmente espontáneos a cualquier simbología.
Al igual que decía david de Ugarte, puedo entender que se rechace espontáneamente sujetos imaginarios e identidades macro, y mas aun puedo entender que se rechace a veces, por la alergia que las identidades macro producen, cualquier identidad o simbología, en parte porque me reconozco a mi en esas reacciones años o meses atrás.
Pero hoy tengo claro que nada tienen que ver esas identidades, simbologías macros con nuestras identidades propias basadas en el deseo de construir juntos, con nuestra simbología que es representación de nuestros valores y es que hoy tengo la sensación de que el mayor éxito de las comunidades imaginadas ya no es convertirnos en mediums de ellas mismas sino en quitarnos la posibilidad de tener nuestras propias identidades y simbologías.
¡Eeeso es! Nos han machacado tanto con el tema identitario, especialmente los nacionalistas (con o sin estado), que uno ya ha adquirido la mala costumbre de sacar el escudo cuando oye la palabra, y supongo lo mismo para mitos y símbolos. Recuperar estos elementos para las comunidades no-macro o no-imaginarias es otra tarea para quitarse de encima el lastre mental de nacionalismos y similares.